Hasta 1000 Habitantes de 1.000 a 10.000

Ayllón

Ayllón

Este precioso pueblo de la provincia de Segovia, es una villa medieval que conserva en cada uno de sus edificios y rincones el encanto y la historia viva de sus antepasados.

La villa de Ayllón se encuentra en el extremo nordeste de la provincia de Segovia, asentada en las faldas de una rojiza colina y lindando con la provincia de Soria.

Al este se encuentra la Sierra a la que da nombre, la Sierra de Ayllón, coronada por el pico del Grado (1.613 m.) junto al cual pasa la carretera que une a esta Villa con la provincia de Guadalajara.

Ayllón está declarado Conjunto Histórico - Artístico de carácter nacional y ha obtenido varios premios, entre ellos en 1973 el primer premio del Concurso de Embellecimiento de Pueblos y el accésit del Primer Premio Nacional en 1974.

La Villa de Ayllón, desde que fue reconquistada, vio en sus calles a numerosos reyes: Alfonso VI, Alfonso VII, Alfonso VIII, Fernando III, Fernando IV, Juan II y ya en 1929, la infanta doña Isabel. 

El Arco medieval que da acceso al pueblo (el único que queda de los tres que tuvo el recinto amurallado de la villa) se encarga, como buen centinela, de dar la bienvenida a todo el que se acerca a Ayllón en busca de su historia y sus encantos.

Los escudos de la entrada de la villa (Arco), fueron construidos hacia mediados del siglo XVI por los marqueses Don Diego II López Pacheco y Doña Luisa Cabrera de Bobadilla.

De una belleza enorme, conserva los viejos soportales. En el centro de esta plaza se encuentra la fuente con cuatro caños, construida en el año 1892, de estilo romántico.

Según se relata, al llegar el IV centenario del descubrimiento de América, el Jefe del Gobierno que era D. Antonio Cánovas del Castillo acordó celebrar dicho acontecimiento solamente en aquellas Villas y ciudades que habían tenido estrecha relación con el Descubrimiento. Ayllón fue uno de los elegidos. Esa mejora fue la fuente de la Plaza Mayor en la que figura la fecha de 1892.

Cuéllar

Cuéllar

Cuéllar atesora un importante legado histórico, a nivel patrimonial, al ser uno de los municipios con mayores templos mudéjares y mejor conservados de toda la Comunidad. Posee un castillo, propiedad de los Duques de Alburquerque donde se han vivido momentos importantes de la historia de Castilla.

Mantiene arraigadas muchas tradiciones y fiestas durante todo el año, como las Fiestas en Honor a la Virgen del Rosario en agosto, con la celebración de los encierros taurinos más antiguos de España con cinco siglos de historia. 

Una villa que merece ser descubierta gracias a su amplia actividad cultural y deportiva, y también gracias al atractivo turístico. Su castillo fue la primera fortaleza nacional en ofrecer un espectáculo teatralizado para narrar la historia de nuestros antepasados.

El Espinar

El Espinar

El pueblo de El Espinar, cabeza de municipio del mismo nombre, cuenta con una extensa historia ligada a su carta puebla del siglo XIII donde se le concedió a la Villa de una serie de privilegios que la dotaron de más poder provincial. Además, la Mesta y la presencia de dos Cañadas Reales -la soriana y la occidental leonesa- son igualmente responsables en buena parte del esplendor de la Villa en los  siglos XVI y XVII.

Más allá de su historia, El Espinar, es un pueblo rodeado casi en su totalidad de montañas y pinos. Por este motivo forma parte de una Reserva de la Biosfera y del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Es significativo la sempiterna presencia del color verde siempre presente en cualquiera de sus imágenes, haciendo resaltar aún más el gris del granito, piedra mayoritaria en la Sierra de Guadarrama, que decora sus calles, plazas y por supuesto la Iglesia de San Eutropio.

Entre sus rincones cubiertos de granito, destaca la Plaza de la Corredera, lugar mítico de reencuentro de sus vecinos, que cuenta con un tradicional quiosco de música dedicado a su banda; la Plaza de la Constitución con la Iglesia renacentista del siglo XVI de San Eutropio al fondo y sus eternas moradoras, las cigüeñas que forman parte no sólo de su imagen, sino del sonido cotidiano del pueblo con su divertido crotorar, el Parque Cipriano Geromini, los restos del Convento de Santa Isabel o del Palacio del Marqués de Perales…

Pero sin duda ninguna, El Espinar ha de convertirse en el pueblo más bello no sólo por la belleza de sus recursos, sino por el carácter de sus gentes. Gentes curtidas en fríos inviernos de heladas y nevadas, o suaves veranos repletos de actividad cultural y fiestas. Se trata de espinariegos, o como también se les conoce 'ahumaos', de trato amable, anfitriones acostumbrados a la llegada de sus vecinos madrileños y a sus hábitos, muchas veces atropellados, que necesitan de muy poco tiempo para aclimatarse a su ritmo algo más sosegado.  

El pueblo más bello 2020

Buscamos el pueblo más bello de Castilla y León por su belleza, su patrimonio, su cuidado en todas sus calles, fachadas y ornamentos.

El pueblo más bonito por aclamación.

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