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San Martín del Castañar

San Martín del Castañar

San Martín del  Castañar se encuentra localizado en uno de los parajes más bellos de Castilla: la Sierra de Francia.

Situada al sur de la provincia de Salamanca, esta comarca vive al amparo de la Peña de Francia, en un área privilegiada paisajista y artísticamente, sirva para ello de referencia que aquí se concentran cinco conventos o monasterio y cuatro pueblos declarados conjunto histórico – artísticos.

San Martín del Castañar se sitúa sobre una atalaya dominando el curso del río Francia, se asienta sobre poblamientos remotos, como por ejemplo, de la época romana. De este tiempo se conserva una estela que está colocada en el atrio de la iglesia.

Vestigios románicos parecen ser también sobre los que está construida la iglesia. También son medievales el Castillo, del que se conserva la torre del homenaje y el arco apuntado de la entrada, y la muralla medieval. Es un pueblo de arquitectura popular muy bien conservada y representativa de la Sierra de Francia.

En San Martín del Castañar se encuentra ubicada la Sede Central de la Reserva de la Biosfera de Las Sierras de Béjar y Francia, declaradas Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2006, se sitúan a menos de una hora en coche del casco histórico de la ciudad de Salamanca, declarado Patrimonio de la Humanidad. Forman parte de la Reserva el Parque Natural de Batuecas – Sierra de Francia y los Espacios Naturales de Quilamas y Candelario.

Candelario

Candelario

Resulta inolvidable la imagen de la villa recostada sobre las laderas de la Sierra y, en lo alto, las nevadas cumbres de más de 2.000 metros. Un conjunto de casas blancas se apiñan a lo largo de las empinadas calles, en las que llaman la atención las regaderas, esas acequias urbanas por donde discurre el agua proveniente de neveros y manantiales. 

El pueblo puede presumir de tradición chacinera, que se remota varios siglos cuando estas gentes transportaban sus ricos manjares a lomos de caballerías hasta la corte. De hecho, en Candelario tuvo su origen la famosa frase "atar los perros con longaniza", para dar a entender abundancia o riqueza.

En la entrada de las casas destaca la batipuerta, medio portón hecho de madera que evitaba la entrada de animales o nieve a la vivienda. Otros elementos de la casa-fábrica son la habitación de la matanza  y el enorme sobrao, donde se curaban los productos al amparo del humo. Una visita teatralizada al museo de la Casa Chacinera  permite conocer esta forma de vida.

El entorno natural proporciona muy variadas posibilidades: senderismo, paseos a caballo, esquí, bicicleta todo terreno o las emociones de los deportes de montaña.

Miranda del Castañar

Miranda del Castañar

Es imposible comprender este bello pueblo sin tener en cuenta su pasado histórico vinculado al Conde Miranda, algo que lo singulariza respecto a los demás pueblos serranos. Con éstos comparte un mismo marco geográfico y similares aprovechamientos tradicionales del territorio basados en el cultivo de productos leñosos mediterráneos (vid, olivo, frutales, etc). El hábitat también es similar: casas apiñadas construidas con la técnica tradicional de la tramonera formando calles muy estrechas, aunque con la particularidad de dibujar una trama urbana con forma de espina: hay una calle principal (C/Derecha) situada en parte alta de la que parten perpendicularmente ladera abajo el resto de las calles. 

Lo que distingue a Miranda es un pasado que todavía se refleja en su presente: un pasado de poder y dominio del territorio circundante que pudo empezar en el S.XIII y que alcanzó su culmen con la institución del Condado de Miranda en el S.XV y su posterior desarrollo. Esto puede explicar su emplazamiento en lo alto de un promontorio excavado por los ríos Francia y Benito (el resto de pueblos se asientan en general sobre las laderas), con una función de posición defensiva de dominio, control y vigilancia de las tierras del condado sobre las que tenía jurisdicción, que era prácticamente sobre todos los municipios de la sierra. Su Administración generó numerosos cargos (en 1752 había 6 escribanos y 7 procuradores) que atraía a numerosas familias nobles que disfrutaron de esos cargos y privilegios. Su poder y posición se exhibía en los escudos nobiliarios de las casas (hasta 43 blasones se han contado) y en las propias casas de granito que aún se conservan como la del Escribano, la de los Tejeda, Ledesma, etc). Si a ellos se añaden el Castillo(S.XV), la muralla con sus cuatro puertas medievales, el camino de la ronda, la alhóndiga, la Iglesia, la Torre, la Plaza de Toros... y la bien conservada arquitectura popular resuelta, lógico que la Villa fuera declarada Conjunto-Histórico-Artístico ya en 1973. 

Todo ello gracias al buen criterio de sus habitantes que han sabido valorar y conservar este gran patrimonio a la vez que unas antiguas y originales costumbres y tradiciones (el traje serrano, las candelas, las relaciones, etc) para cuyo disfrute ponen a disposición del visitante una variada oferta de servicios turísticos de calidad

Mogarraz

Mogarraz

Mogarraz es un hermoso municipio de la comarca de la Sierra de Francia.
La villa de Mogarraz está declarada Bien de Interés Cultural con categoría de conjunto histórico, y presenta una estructura urbanística de trama típicamente medieval, con calles estrechas y trazado regular.

Casas con arquitectura tradicional de la Sierra de Francia. Fachadas con entramados serranos de madera rellenas de mampostería y símbolos a descubrir grabados en la piedra. Balconadas típicas.
Mogarraz cuenta con un trazado urbano muy característico, con influencia del mundo árabe y judío.
Además, cuenta con numerosos monumentos y lugares de interés, como la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves con planta de cruz latina y altar barroco; la Plaza Mayor, de forma ovalada, donde se celebraban festejos taurinos; la Ermita y Fuente del Humilladero; el Museo Etnográfico de Mogarraz "Casa de las Artesanías", donde se puede disfrutar de un recorrido por la artesanía más peculiar de la localidad (El trabajo del oro -los orives-, el cuero, los bordados y los trajes).

Pero sin duda, lo que asombra a todos los visitantes es el haber convertido sus calles en una auténtica galería de arte plagada de bellísimos retratos en gran formato.

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El pueblo más bello 2019

Buscamos el pueblo más bello de Castilla y León por su belleza, su patrimonio, su cuidado en todas sus calles, fachadas y ornamentos.

El pueblo más bonito por aclamación.

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