Hasta 1000 Habitantes de 1.000 a 10.000

Trigueros del Valle y Villalón de Campos son los más votados en El Pueblo más Bello de Valladolid y optarán a ser el pueblo más bello de Castilla y León. Podrás volver a votar por ellos a partir de octubre.

Villalón de Campos

Villalón de Campos

Villalón, cansado y fatigado entre el adobe de sus viviendas y la tierra mezclada con paja y barro que reviste sus paredes sobradamente centenarias. Villalón, mar inmenso de Castilla, casi siempre inabarcable como la infinitud del firmamento que permite divisar cualquier detalle, por mínimo que éste sea, hasta más allá del horizonte, cielo y tierra unidos por una línea casi siempre recta e invadido por la amplitud de su paisaje.

Paseos a cualquier hora del día por lugares entrañables y plenos de viejas remembranzas: la calle de la Rúa con sus soportales de siglos y sus casas de ladrillo, de piedra y de adobe. Ladrillo y barro, sobre todo el barro y su arquitectura, han logrado, al cobijo del tiempo, el premio de la eternidad.

Villalón fue asentamiento humano desde el neolítico como lo atestiguan los restos hallados, entre ellos una hacha plana de cobre del año 2500 antes de Cristo. Posteriormente, ha sido tierra de vacceos y se han hallado restos celtibéricos y cerámica romana y altomedieval.

Su origen pudo ser romano. Una prueba de ello serían los trozos de muralla que se conservaron y en los cuales se encontraron diferentes monedas de plata y cobre con el busto de los Césares. Algunos historiadores piensan que Villalón es la antigua población de Pelonquin o Parámica, citada ésta última por Ptolomeo.

Entre los monumentos de Villalón destacan: el Rollo Jurisdiccional y de Justicia de los Condes de Benavente, se alzó en 1523 por los artífices de la catedral de Burgos con la misma piedra que la seo burgalesa, es único en España en forma, dimensiones y detalles;  el Ayuntamiento de estilo Neobarroco, cuya fachada posee uno de los símbolos de Villalón, un escudo con una mano que empuña un alón azur;  La Quesera del autor Jesús Trapote Medina, homenaje a las tradicionales vendedoras de queso de la comarca; la Iglesia de San Miguel Arcángel de estilo gótico-mudéjar, que alberga el sepulcro del Canónigo Leonés Don Diego González del Barco, obra de Juan de Juni y uno de los más grandes y suntuosos órganos barrocos de la provincia; Casa del Corregidor y el Antiguo Hospital de la Vera Cruz, entre otros.

 La gastronomía típica de Villalón se encuadra en la propia de toda la Tierra de Campos.

Son recetas basadas en los productos de la tierra y tradicionalmente unidas a los ciclos de la naturaleza o a determinadas celebraciones festivas.

 

Cabezón de Pisuerga

Cabezón de Pisuerga

Cabezón de Pisuerga está situado a 12 kilómetros de Valladolid, en dirección noreste, siguiendo el río Pisuerga.

De la época romana se conservan restos de la villa de Santa Cruz en la que apareció abundante material arqueológico junto a un magnífico mosaico. Enclavado en un paraje dominado por el cerro o cabezo de Altamira y dividido en dos por el río Pisuerga, fue considerado ya desde muy antiguo como un lugar de gran importancia estratégica y defensiva.

Poseía un castillo medieval en lo alto del cerro, del que hoy sólo quedan algunos vestigios.

En 1556 Carlos V recaló en el pueblo para conocer a su nieto Carlos de Austria. También lo visitaron Felipe II y María Luisa Gabriela de Saboya, de cuyo paso queda constancia en un escudo e inscripción en una casa de la calle del río.

En el siglo XIX se desarrolla la batalla de Cabezón el 12 de junio de 1808 en los inicios de la Guerra de Independencia española, donde una milicia castellana de unos 5.000 hombres es derrotada por la caballería del General Lasalle, permitiendo la re-ocupación de la ciudad de Valladolid por las tropas napoleónicas.

A finales del siglo XX se produce un nuevo resurgimiento, estando en plena expansión económica, cultural y social. Supera los 1.900 habitantes. Ya en la segunda década del siglo XXI, su cercanía a la capital ha hecho que la población se duplique, acercándose a los 4.000 habitantes, siendo uno de los municipios más pujantes de toda la provincia.

El patrimonio artístico y natural de Cabezón merece una visita pausada: la ribera del Pisuerga, sus rutas naturales destacando "los Cortados", las bodegas subterráneas, las casas cueva, casas blasonadas, el museo Castiella, el Canal de Castilla, los cerros. Entre sus joyas se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un edificio de la primera mitad del siglo XVI, con reformas del XVII y XVIII. En 1586 el maestro cántabro Juan de Nates, realiza las trazas de su ampliación junto con Alejandro de Lucas y Jerónimo Hermosa. De una sola nave, en su interior destacan los retablos de Ventura Ramos, del siglo XVIII, una talla de la Virgen del Manzano, del XIII, y el sepulcro gótico de Don Pedro Fernández Bravo. Majestuoso el órgano barroco del siglo XVIII, de Francisco Ortega Pérez.

El Puente es la seña de identidad de Cabezón. De origen romano, sustituido en la Edad Media por los cimientos del actual y reformado en el siglo XVII, está formado por cuatro ojos de perfil ojival sobre pilares redondos y los otros cinco de medio punto sobre pilares poligonales.

También destaca el monasterio de Santa María Palazuelos, fundado en el siglo XIII, pertenecía a la Orden del Císter. Reformado en el siglo XVI en la actualidad se está restaurando y dotando de numerosas actividades culturales. Atribuido al maestro cantero cántabro Juan de Nates.

Las fiestas más destacadas son las de Santa Águeda y San Blas, los días 3 y 5 de febrero, donde se efectúan los clásicos disfraces y las merendillas del santo. Las fiestas de San José Obrero en torno al 1 de mayo, con la tradicional procesión al santo, el Certamen de Danza Internacional organizado por el Grupo de Coros y Danzas Castiella, el Pingar del Mayo, verbenas, torneos deportivos, concursos, etc. Las fiestas mayores de Nuestra Señora de la Asunción y San Roque en torno al 15 y 16 de agosto, con grandes verbenas y orquestas, desfile de peñas con disfraces y charangas, descenso del Pisuerga en balsa, procesiones tradicionales al son de la dulzaina y la caja, paella popular, gymkana tradicional de coches, fuegos artificiales, degustaciones gastronómicas, concursos, competiciones, diversos torneos deportivos alegran las calles de la localidad, etc. Por último y durante las Navidades se representa el Belén viviente, declarado de Interés Turístico Regional, celebrado desde 1978. Es un belén único en la provincia, que hoy en día se realiza en el Parque Temático localizado en la falda del cerro de Altamira, situado en un paraje natural inigualable. En él, la arquitectura típica del pueblo castellano cobra relevancia. Los ambientes castellano, hebreo y romano se combinan perfectamente, en un relato bíblico desde la Anunciación hasta la huida a Egipto, pasando por el nacimiento, la adoración de los pastores y la llegada de los Reyes Magos. Destaca la gran actividad y el increíble realismo de los oficios y costumbres. 

Gastronómicamente es un pueblo con bastante tradición. Para empezar con un buen lechazo, acompañado de un vino de la tierra como los Cigales, pan del pueblo y con unas deliciosas pastas artesanas locales.

El Carpio

El Carpio

El Carpio, localidad situada en la llanura castellana, al suroeste de la provincia de Valladolid, entre las rayas de Salamanca y Ávila.

Perteneciente a la comarca de Medina del Campo, enclave turístico, por su castillo (“El Castillo de la Mota” una de las residencias de los Reyes Católicos).Linda con los términos de: Villanueva de las Torres, Brahojos de Medina, Bobadilla del Campo, Fresno el Viejo, Castrejón de Trabancos y Madrigal de las Altas Torres

Desde antiguo se ha considerado un lugar de paso, por estar situada en la Cañada Real que va de Extremadura a Medina del Campo.Está bien comunicada contando con la línea de ferrocarril: Valladolid- Salamanca, y se sitúa en la carretera de Fuente el Sol- Alaejos.

En la localidad destacamos varios monumentos.

El Torrejón o Torre de El Carpio, según los documentos históricos databa de entre los Siglos X y Siglo XI, quizás construida con referencia de El Carpio como punto estratégico entre los Reinos de Castilla y León. Se trataba de una Torre exenta de estructura cuadrada y rodeada por un foso, se alzaba en la mota de la localidad a unos 800 metros de altitud sobre el nivel del mar, se convirtió por su buena situación estratégica en un punto de avistamiento defensivo.

La Torre, desde la que se podían divisar  lugares como Medina del Campo, Madrigal de las Altas Torres, entre otros que rodean a El Carpio con una distancia aproximada de unos 20 kilómetros a la redonda, sirvió en muchas ocasiones para divisar y alertar de diferentes peligros

 Actualmente se ha recuperado el espacio de la Torre, con la construcción de una torre simbólica en el lugar donde se han encontrado los restos del antiguo Torreón. Esta construcción se eleva en lo más alto del pueblo alcanzando una altura aproximada de unos 14 m. haciendo de un gran mirador desde donde se divisa todo el pueblo, el campo, y las localidades vecinas.

Esta torre está enmarcada dentro de unas murallas, que simulan las altas y fuertes paredes de un castillo, rematadas con castillejos; para simbolizar que en sus inicios esta construcción del S. X-XI tenía la función de torre defensiva, entre el reino de Castilla y el de León.

El Lavajo de la Lavandera, está determinado por el Ministerio de Medio Ambiente , Medio Rural y Marino como Zona Húmeda de Interés Especial en Castilla y León, código Va-2, según Decreto 194/1994 de 25 de Agosto. Dicho enclave se sitúa dentro del término municipal a dos kilómetros aproximadamente del núcleo poblacional. Por sus características geomorfológicas, el recurso hídrico aparece de forma estacional, siendo las épocas de primavera y otoño cuando presenta sus máximos hídricos.

En este área en concreto y el termino municipal en general se pueden observar aves con características peculiares, como el Cernícalo Primilla, la Avutarda, el Sisón, el Aguilucho Cenizo entre otros.Este espacio se encuentra catalogado dentro del Proyecto Trino. Además el municipio se encuentra en Lugar de Interés Comunitario (LIC) y además se localiza dentro de la cobertura territorial de ZEPA, Zona de Especial Protección para las Aves Tierra de Campiñas.

El  Caño de allá, es un antiguo caño donde los vecinos del pueblo iban a coger agua para las necesidades de la vida cotidiana, junto al que hay un lavadero donde las mujeres del pueblo se reunían para lavar la ropa.

Actualmente está restaurada la Antigua Cañada Real que iba de Mérida al mercado de Medina del Campo. Calle de gran amplitud que sigue conservando en parte las medidas de la cañada. Actualmente se utiliza como plaza del pueblo, ya que transcurre prácticamente por el centro de este, cubierta con jardines y parques conde juegan los niños, y en las festividades se sitúan las orquestas y diversos actos populares.

Medina de Rioseco

Medina de Rioseco

Medina de Rioseco, declarada Conjunto Histórico, presume de tener uno de los más ricos legados patrimoniales de Castilla y León. El Casco Histórico riosecano, con la magnífica Rúa y sus emblemáticos soportales, constituye una de las joyas de la arquitectura urbana de la región.

Muchas de sus calles poseen soportales, destinados a albergar las mercancías de los mercaderes que acudían a sus famosas ferias. Los conjuntos mejor conservados se sitúan en la Calle Mayor, también conocida como La Rúa, la Calle de La Sal y la Calle de Los Lienzos.
La ciudad aún conserva un interesante conjunto de viviendas construidas siguiendo las normas de la arquitectura popular de Tierra de Campos. La mayoría construidas a base de ladrillos de adobe, que cierran los huecos del entramado de vigas de madera. Con pisos volados sobre canecillos mudéjares lobulados o aquillados, propios de las viviendas de los siglos XV, XVI y XVII. Algunas residencias de familias más pudientes y los edificios civiles lucen hermosos blasones en sus fachadas.

Sus importantes monumentos y colecciones de arte sorprenden al viajero. Famosas son sus iglesias de porte catedralicio, como la Iglesia de Santa María de Mediavilla, la Iglesia de Santiago Apóstol, la Iglesia de Santa Cruz, la Iglesia de Santa Clara, el Convento de San José, la Ermita de Castilviejo; o la arquitectura militar del castillo y la muralla de la ciudad. 

Peñafiel

Peñafiel

Cualquier momento es bueno para visitar Peñafiel, descubrir sus monumentos centenarios y ver la Plaza del Coso, un recinto que data de la época medieval y que sigue albergando festejos taurinos ahora, en pleno siglo XXI. No es necesario que sea fin de semana para caminar por las estrechas calles de la villa y disfrutar del olor procedente de la madera quemada que calienta a los peñafielenses durante el invierno. Tampoco es imprescindible que sea verano para degustar un lechazo al horno de leña regado con los mejores caldos de la Ribera del Duero

Peñafiel es, en sí mismo, un auténtico museo al aire libre. No obstante, el visitante puede acercarse a la cultura y al arte peñafielenses adentrándose en cualquiera de sus  museos como el archiconocido Museo Provincial del Vino, ubicado en el espectacular castillo, el Museo de Arte Sacro, el Aula de Arqueología o la Casa de la Ribera y Cosovisión.

Rueda

Rueda

Rueda es un municipio del sur de Valladolid de unos 1300 habitantes, que es mundialmente conocido por su producto estrella, los vinos de la denominación de origen que lleva su nombre.

La Villa de Rueda está declarada Conjunto Monumental e Histórico Artístico de España y Bien de Interés Cultural dando un paseo por sus calles principales descubrirá gran parte de su patrimonio como sus casonas blasonadas, la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda, la Estación Enológica de Castilla y León, la Iglesia de Nuestra Señora la Virgen de la Asunción y la Ermita del Santo Cristo del Humilladero.

Un imprescindible es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, considerada uno de los mejores ejemplos del barroco de la provincia de Valladolid, declarada BIC (Bien de Interés Cultural) con categoría de monumento en el año 2013. Finalizada en el siglo XVIII bajo directrices barrocas, a excepción de su torre, que se conserva de la anterior Iglesia Renacentista. Trazado del arquitecto Manuel Serrano y magnífica fachada atribuida, al igual que el retablo, a Pedro de Sierra. La entrada principal está flanqueada por dos torres cilíndricas. En el interior, la belleza también desborda allá por donde se mire, de especial valor son el impresionante retablo mayor, el facistol de madera tallada, el tríptico hispano-flamenco del siglo XVI, así como su órgano barroco con tubería completa del siglo XVIII.

La Ermita del Santo Cristo del Humilladero sorprende gratamente por su forma de ‘cuba’ también conocida por La Cuba. Este sobrenombre, según los vecinos, se debe al hecho de que para su construcción, se vertía vino en una cuba con capacidad de 500 cántaros y del dinero que se obtenía con su venta se utilizaba para la construcción del templo.

Pero Rueda además tiene un encanto que no sé ve a simple vista, la Rueda oculta. Debajo de nuestros pies hay laberínticas e interminables bodegas subterráneas de los siglos XV, XVI y XVII donde elaboraban el vino nuestros antepasados.

Serrada

Serrada

Al inicio de una pequeña Vaguada que le impide ser vista hasta uno no llega hasta allí, con una arquitectura propia de la zona y una cultura y costumbres muy arraigadas dentro del mundo del vino, donde la mayor parte de las casas tienen su propia bodega; así que presenta Serrada.

Es en la Edad Media cuando se comienzan a tener noticias del pueblo actual y a partir del siglo XVI cuando se hace patente el predominio vitivinícola en la villa por lo que la herencia cultural guarda una estrecha relación con el cultivo del viñedo y la producción del vino.

Pero lo que hace a Serrada un pueblo atípico respecto a los demás pueblos castellanos de su tamaño es la intensa vida cultural y turística que viene surgiendo en el municipio durante los últimos años.

Serrada se convierte durante todo el año en un punto obligado de encuentro para todos aquellos de la provincia y fuera de ella que se sientan interesados por la cultura y el desarrollo del medio rural.

El Ayuntamiento llevó a cabo en el año 1991 un programa cultural que ha propiciado  que en la actualidad Serrada cuente con un Museo de Escultura y Pintura al Aire Libre  que año tras año se ha ido ampliando hasta llegar a las más de 40 piezas con las que cuenta hoy. Fruto de este programa son también los Premios Racimo que se otorgan a los personajes más destacados en el undo de las artes y los Premios Cosecheros que galardonan a las personas que colaboran con el programa cultural.

Serrada es un pueblo vivo que apuesta por la cultura y el arte. El arte es algo que ser respira en la calle. Pero no es solo un Museo al Aire Libre, es un lugar que permite pasear al aire libre, observar su arquitectura tradicional, visitar la Iglesia y el Museo y experimentar la simpatía de sus gentes, visitar sus bodegas tradicionales caracterizadas por sus galerías subterráneas y las bodegas más modernas de la D.O. Rueda.

Las condiciones climáticas y orográficas de sus suelos convierten a la localidad en una zona ideal para el cultivo de la vid, especialmente del Verdejo, y confiere a sus vinos de una personalidad única con características inimitables.

La gastronomía, adquiere también un papel protagonista, como es el caso de las dos magníficas queserías donde se puede catar, disfrutar y aprender todo sobre los diferentes tipos de queso de oveja y su elaboración artesanal. 

Simancas

Simancas

El conjunto urbano de Simancas –declarado Conjunto Histórico Artístico- se eleva sobre un pequeño montículo que se abate y se deja caer sobre una de sus laderas hacia la orilla del Pisuerga. Destaca  el Archivo Histórico-Nacional (siglo XV), considerado como uno de los archivos históricos más importantes del mundo.

El entramado urbano de Simancas es un laberinto de hermosas calles pequeñas, recortadas y estrechas donde nos toparemos con  otros edificios de relevancia, como la Iglesia del Salvador;  la fachada del ayuntamiento, de estilo neoclásico del siglo XVIII, o la fachada del hospital de estilo renacentista del XVI.

Desde el mirador de Simancas se puede contemplar una increíble perspectiva de la Ribera del Pisuerga, y un espectacular horizonte que deja contemplar la silueta de la Cordillera Central. Justamente en la Ribera del Pisuerga  se ubica otra de las principales construcciones de la localidad: el impresionante puente medieval de diecisiete arcos, orgullo de la localidad.

Tordesillas

Tordesillas

Tordesillas conserva con orgullo vestigios de la muralla de piedra y ladrillo que rodeaba esta hermosa población y  su puente medieval en piedra de sillería con diez ojos de arco apuntado y tajamares en los pilares. Pero si algo llama la atención en esta villa es su entramado urbano. Se organiza a partir de dos calles perpendiculares que, siguiendo el esquema de los campamentos romanos, terminan en la plaza Mayor; uno de los mejores ejemplos de plaza típica castellana. Su estructura actual data del siglo XVII. Es un perfecto cuadrado al que acceden las entradas de cuatro calles. Está toda ella porticada y las casas de dos pisos de altura tienen abajo los locales de las tiendas. Las fachadas presentan grandes ventanales y balcones, diseñados especialmente para presenciar desde ellos las fiestas y los espectáculos.  Entre otros tesoros indispensables de Tordesillas hay que resaltar la Iglesia de Santa María, las Casas del Tratado de Tordesillas y el Palacio fortificado de los Alderete.

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